Aprende a estar en silencio

William Wordsworth observó sabiamente: “cuando durante demasiado tiempo nos hemos visto separados de nuestra mejor parte a causa del ajetreo mundano y nos sentimos asqueados de sus negocios, cansados de placeres, cuán misericordiosa y benigna es la soledad”.

¿Cuándo fue la última vez que tomaste tiempo para estar en silencio y en paz?

¿Cuándo fue la última vez que arrancaste un poco de tiempo con el que disfrutar del poder de la soledad para restaurar, devolver la concentración y revitalizar tu cuerpo, mente y espíritu?

Todas las grandes tradiciones del saber del mundo han llegado a la misma conclusión: para volver a conectar con la persona que uno es realmente y para llegar a conocer la belleza que llevamos dentro, tenemos que dedicar tiempo a permanecer en silencio regularmente.

aprende a estar en silencioSi, eres una persona ocupada. Pero, como dijo Thoreau: “no basta con estar ocupados, las hormigas también lo están. La cuestión es qué te mantiene tan ocupado”.

La importancia del silencio me recuerda la historia de un viejo farero.

El hombre solo disponía de una cantidad limitada de aceite para mantener el faro encendido y de ese modo evitar que los barcos que pasaban chocaran contra la costa rocosa.

Una noche, un hombre que vivía cerca le pidió al farero una parte de ese precioso líquido para iluminar su hogar, y el farero se lo dio.

Otra noche un viajero le suplicó que le diera un poco para mantener encendida su lámpara y poder continuar su viaje.

El farero atendió también esa petición y le dio la cantidad que necesitaba.

La noche siguiente, los golpes de una madre despertaron al farero.

Suplicaba un poco de aceite para poder alumbrar su casa y alimentar a su familia.

De nuevo, el accedió.

Muy pronto todo el aceite se agotó y el haz de luz se apagó.

Muchos barcos embarrancaron y muchas vidas se perdieron debido a que el farero olvido cual era su prioridad.

Descuidó su deber principal y pagó un precio muy alto.

Dedicar aunque solo sea unos minutos al día a estar en soledad, te ayudará a mantenerte centrado en las verdaderas prioridades de tu vida y te ayudará a evitar la negligencia que invade la vida de tantos de nosotros.

Y decir que no tienes tiempo para estar en silencio es como decir que estas demasiado ocupado conduciendo como para pararte a repostar: al final te arrepentirás.

Fuente: Lecciones sobre la vida, del monje que vendió su Ferrari, de Robin S. Sharma


El amor todo lo vence.

Nieves Tornero

 

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