La filosofía personal es como fijar el rumbo para navegar

En el proceso de la vida, los vientos de las circunstancias soplan sobre nosotros en una interminable corriente que nos afecta a todos.

Hemos experimentado los vientos de la desilusión, el desespero y la angustia. ¿Por qué, entonces, cada uno de nosotros en nuestro barco de la vida individual, comenzando desde el mismo punto, con el mismo destino intencional en la mente, llegamos a lugares tan diferentes al final del viaje?.

¿No hemos navegado todos en el mismo mar?

¿No hemos tenido todos el mismo viento, las mismas circunstancias y las mismas tormentas de descontento?

Lo que nos lleva a destinos diferentes está determinado por la forma que escogemos de navegar.

La forma en la que cada uno de nosotros piensa, hace muy diferente el sito adónde llegamos.

La circunstancia no es la que hace la diferencia, la gran diferencia está en el rumbo de la navegación.

Las mismas circunstancias nos suceden a todos. Todos tenemos esos momentos donde, a pesar de nuestros mejores planes y esfuerzos, las cosas parecen ir mal.

Los desafíos no son eventos reservados para los pobres, los incultos o los desamparados. Los ricos y los pobres tienen hijos que tienen problemas. Los ricos y los pobres tienen problemas maritales. Los ricos y los pobres tienen los mismos desafíos que los puede llevar a la ruina financiera y a la desesperación.

En el análisis final, no es lo que sucede lo que determina la calidad de nuestra vida, es lo que escogemos hacer cuando forcejeamos para fijar el rumbo, y luego descubrimos, a pesar de todos nuestros esfuerzos, que el viento ha cambiado de dirección.

la filosofía personalCuando el viento cambia, nosotros debemos cambiar. Debemos luchar una vez más y colocar la vela de tal manera, que nos lleve al destino que tenemos y que hemos escogido deliberadamente.

El destino que fijemos, la forma como pensemos y la forma como respondamos, tienen más capacidad de destruir nuestra vida que cualquier desafío que enfrentemos.

Qué tan rápido y responsablemente reaccionemos a la adversidad, es mucho más importante que la adversidad misma.

Una vez que nos disciplinemos para entender esto, concluiremos, finalmente y con gusto, que el gran desafío de la vida es controlar el proceso de nuestra manera de pensar.

Aprender a restablecer el rumbo con el que cambio el viento, antes de permitirnos que el viento nos lleve a una dirección que no escogimos, requiere del desarrollo de una nueva y completa disciplina.

Esto implica trabajar para establecer una filosofía personal y poderosa, que ayudará a influenciar en una forma positiva todo lo que hacemos, pensamos y decidimos.

Si tenemos éxito en esta misión importante, el resultado cambiará el curso de nuestros ingresos, nuestra cuenta bancaria, nuestro estilo de vida y nuestras relaciones, y en cómo nos sentimos acerca de las cosas de valor, así como en los momentos de desafío.

Si podemos alterar la forma cómo percibimos, juzgamos y decidimos sobre los principales asuntos de la vida, podremos cambiar dramáticamente nuestras vidas.

Fuente: Las cinco piezas más importantes del rompecabezas de la vida, de Jim Rohn.


El amor todo lo vence.

Nieves Tornero

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